Cataluña City, región sin ley

  • Cataluña
  • 29-01-2019 | 08:01
  • Escribe: Pedro Riscal

Los pacíficos separatistas se vuelven impresentables, violentos y descerebrados jaleados por sus autoridades locales.




La situación de Cataluña asemeja a la del Lejano Oeste, en donde no había más ley que la del revólver. Aquí no hay tiros, al menos de momento, pero la violencia se empezó a extender  como una necesidad desde el momento en que el descerebrado de Quim Torra sacó a colación en el paisaje catalán la vía eslovena y sus ingredientes de sangre y muerte.

El desencanto le come terreno a las ganas de pelea

Entre el independentismo mucho se ha debatido acerca de lo "conveniente" que pudiera llegar a ser un muerto. Una baja, una víctima, un mártir de la causa para agitar corazones y nublar la vista del ejército propio. Y es que ahora mismo, entre desengaños del procés y de la república prometida que no llega, el desencanto domina ampliamente en las filas separatistas sobre las ganas de lucha. La tropa está escaldada y harta de promesas que jamás se cumplen.



Siempre autoproclamados "pacíficos" en esa república tan real como el pacifismo del que presumen, a base de apretar, apretar y apretar han logrado traspasar la delgada línea roja que separa lo tolerable de lo intolerable y ya campan a sus anchas dentro de lo que parece ser una región sin ley, como en el Lejano Oeste, en donde el que sobrevive es el que dispara más rapido. Y aquí siempre quedan los "pacíficos" y "simpáticos" CDR  para cometer fechorías con total impunidad mientras el presidente de Cataluña les invita a apretar.

Y de eso van. A la espera de que lleguen los tiros, se dedican a intimidar a los otros, a los "fascistas", sin más pecado que el de no entender una Cataluña fuera de España saltandose la Constitución. 



Agresión a un concejal de Ciudadanos

Hoy le ha tocado a un concejal de Ciudadanos en Blanes Sergio Atalaya. Se encontraba en Torroella de Montgrí (Gerona), una zona de fuerte implantación separata, cuando impactó sobre él un objeto lanzado por un grupo de independentistas, cobardes, escondidos y amparados en el anonimato, como protesta contra el acto de Ciudadanos... por aquello de que la libertad de expresión no es bien recibida si lo que se expresa no es lo que me gusta a mí. 

La cuestión es que el copncejal de Ciudadanos no recibió el permiso del alcalde de Torroella para instalar allí una carpa, lo que aconsejó al partido enviar una delegación de protesta ante el alcalde Josep Maria Rufí y encabezada por el portavoz de Ciudadanos en el Parlament Carlos Carrizosa, que restregó por la cara al alcalde su penoso concepto de una libertad de expresión a la que honra con sus ataques. 



Carrizosa estaba indignado: “Esto es lo que tienen que sufrir nuestros compañeros de Gerona por apoyar la democracia en Cataluña mientras el presidente Sánchez mira para otro lado y trata de pactar con quienes no garantizan las libertades ni los derechos en España”.

El alcalde de ERC está orgulloso de sus energúmenos

La situación fue dantesca. Decenas de energúmenos independentistas rodearon a la expedición de Ciudadanos para amenazarles con insultos mientras les lanzaban objetos, Uno de ellos impactó en la cara del concejal herido. Y la cosa quedó ahí sólo porque aparecieron los Mossos d´Esquadras y los "valientes" apretadores optaron por retirarse.



Pero lo peor no es eso. Si malo es que haya descerebrados descontrolados capaz de cometer cualquier fechoría porque su capacidad de razonamiento no da más de sí y el grosor de su cerebro no llega a medio dedo de frente, peor es todavía que quien tiene que conducirles por la senda del bien, los descarríe todavía más. Es lo que ha sucedido con el alcalde de ERC Josep Maria Rufí, que después de la salvajada afirmó sentirse "orgulloso" de los delincuentes que utilizaron la violencia contra otras personas. 

"Qué queréis que os diga, hoy estoy más orgulloso que nunca de Torroella de Montgrí y de nuestra gente", aseguró Rufí en su Twitter horas después de la agresión. Qué felicidad. No va a estar orgulloso, si han pegado a los que no piensan como él. Motivo de ovación.

De Torrella es natural la presa encarcelada Dolors Bassa, y aunque la zona sea de fuerte implantación separatista, lo cierto es que no hubo especial diferencia entre ¿ERC y ciudadanos en las últimas elecciones. ERC logró 1.461 votos (25, 9%) mientras que Ciudadanos se quedó en 1.065 (18,88%).

 

 

 

 

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