Carlos Herrera cuenta en ABC lo que nadie ha entendido sobre la marcha de Juan Carlos I

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  • 06-08-2020 | 09:08
  • Escribe: Pablo Ruiz

‘Volveré. O no…”, el artículo de Carlos Herrera sobre la salida de España de Don Juan Carlos


“’Para que estés tranquilo, me voy’, le dijo el Rey Juan Carlos al Rey Felipe. ‘Y también para estar tranquilo yo’, añadió”, empieza escribiendo Carlos Herrera en un artículo en ‘ABC’ en el que expone algunos detalles importantes que nadie parece haber entendido sobre la salida de Juan Carlos I de España.

“La reunión se produjo en el despacho del Rey, donde Felipe le convocó, no en comedor, no en un paseo, en su despacho oficial”, desvela el locutor de ‘Herrera en COPE’.


Abandonar La Zarzuela

Y prosigue: “Al entrar, JC (por Juan Carlos I) observó que estaba también Jaime Alfonsín, Jefe de la Casa, que fue quien tomó la palabra y le indicó que debía abandonar La Zarzuela porque así se lo había indicado la vicepresidenta del Gobierno (Carmen Calvo)”.


“Un hombre de 82 años, acribillado a costuras por las más diversas intervenciones quirúrgicas, con limitaciones de movilidad”, así define Herrera al Rey emérito. (La prensa rosa sale en defensa de la monarquía)

Liberado

“Donde esté, se habrá librado del ambiente irrespirable de una sociedad mediática en la que se le considera responsable de los más variados males, hasta el punto de que una de las formaciones del Gobierno pide formalmente que se le retire su nombre al abigarrado conjunto de calles, universidades o polideportivos que lo lucen”, advierte el comunicador.



“¿Pero se va para siempre? ¿Se va de vacaciones? ¿Ha trasladado todos sus enseres?”, se pregunta Carlos Herrera. (Las trolas del independentismo sobre Juan Carlos I calan en Alemania)

“El Rey Juan Carlos ha comentado a más de un allegado que él se va... como se ha ido muchas veces de vacaciones, que pueden ser más largas, a lugares más lejanos, con mayor intensidad de desconexión... pero que puede volver perfectamente en septiembre. O no. O más tarde. O cuando le llame un fiscal para preguntarle cosas que investiga sobre una exconocida suya”, explica el locutor.

Presiones

“Las presiones recibidas habrán sido sustanciosas, fundamentalmente de parte del entorno de su hijo; las que habrá recibido ese entorno por parte del gobierno no me atrevo ni siquiera a calificarlas”, apunta Herrera.

“No han sido disimuladas por un gobierno que ha gestualizado hasta la caricatura contrahecha pero que ya tiene, como tal vez quería, a Felipe VI solo en La Zarzuela”, critica.

Los presuntos casos de corrupción

“Los casos que analizan los fiscales tienen que ver con las revelaciones de una princesa falsa y con pesquisas de un fiscal suizo que a quien investiga es a la princesita, no a JC”, explica Carlos Herrera.

Y recalca: “La acusación de haber cobrado comisiones por la construcción del AVE es tan aventurada como inconsistente”. (El independentismo vuelve a demostrar que el coronavirus le da exactamente igual con su nuevo plan antimonárquico)

“En cuanto a los dólares que se supone -o se sabe, yo no lo sé- atesora en diversos países, ¿qué ocurriría si mañana su abogado exhibe un documento oficial saudí certificando que ese dinero nace de la herencia recibida por parte de un miembro de la dinastía de aquél país que quiso hacer un postrer regalo ‘a su hermano’?”, se pregunta Carlos Herrera.

Los reproches por su vida privada

“Convendremos que JC ha cometido errores de bulto, reconocidos en público y en privado por él mismo. Posiblemente faltó perspicacia en él -y en su entorno- (…) Craso error, tan evidente como el de confiar en una buscavidas. Pero todo ello debe ser analizado desde la óptica de la legalidad más que desde la de la moralidad tan subjetiva”, apunta el comunicador.

Y añade: “Si mañana el fiscal concluye que no encuentra motivos para pedir su procesamiento por asuntos desvelados por un policía encausado y una avispada comisionista, JC podría aplicar inmediatamente la textualidad de su carta y volver a trasladarse a su casa, de la que ha sido amablemente invitado a marcharse”.

“Podría hacer verdad lo que se esconde tras sus confidencias a quienes tienen su confianza: ‘Volveré’. O no, que tal vez donde está se vive mucho más a gusto que en un país con una alta concentración de desmemoriados y desagradecidos”, sentencia Carlos Herrera.

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